Los salones para eventos y Palacios de Congresos en el turismo de eventos

El turismo de eventos representa aproximadamente el 20% del turismo internacional de nuestro país, creciendo a un ritmo constante y con gran aportación a una gran diversidad de sectores de nuestra economía. Los salones para eventos son cada vez más conscientes de ello y ofrecen una gran diversidad de servicios para esta demanda cada vez más creciente.

Un poco de historia

Encontramos ya datos en la Edad Media de viajeros que se desplazaban de un país a otro por motivos comerciales o religiosos, atendiendo a ferias y a otras actividades propias del comercio. Hablando puramente de turismo, se dice que Thomas Cook fue el primer agente de viaje organizando en 1841 un viaje en tren para transportar a gente a una convención antialcohólica.

A día de hoy, las modalidades del turismo son muy diversas, siendo la modalidad de visitas a convenciones y congresos una de las más importantes debido a la gran cantidad de personas que mueve. A mediados del siglo XX se empezaron a crear en Europa los Palacios de Congresos frente a los convencionales salones para eventos para responder a esta necesidad. El origen, sin embargo, de estos Congresos hay que buscarlo en Estados Unidos, donde, desde finales del siglo XIX se crearon estos edificios con el fin de fomentar el turismo en las ciudades dando así lugar el turismo puramente de negocios.

En la actualidad, todos los sectores económicos organizan este tipo de encuentros: desde el ámbito científico, pasando por el de la salud y el deporte, hasta los educativos o los puramente comerciales. Sin embargo, para que una reunión internacional pueda ser clasificada como Convención como tal y no como un mero encuentro organizado en diferentes salones para eventos, ha de cumplir los siguientes requisitos según la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones:

  • asistencia de al menos 50 personas extranjeras,
  • regularidad en su organización,
  • que su sede varíe por lo menos en tres países diferentes.